• marta@rosanera.es
Periodística
Alice in borderland. Un juego mortal del que no saldrás

Alice in borderland. Un juego mortal del que no saldrás

La nueva serie japonesa de Netflix, Alice in Borderland, está basada en el manga de Haro Aso. Nos muestra una realidad alternativa, en el que los jugadores tendrán que superar una serie de pruebas, a modo de gymkana, para sobrevivir. A lo largo de la historia que nos narran, con Arisu como eje central, vamos conociendo a diversos personajes que harán lo que estimen necesario para sobrevivir en un mundo sin ley.

La historia, tal como también se puede ver en el trailer, comienza contándonos la historia de Arisu, un estereotipo de joven japonés volcado en los videojuegos, y sus amigos un día cualquiera en Tokio. Sus diferentes personalidades quedan claras la través de diferentes escenas, un tanto lentas quizás, y cuya aventura comienza con un corte brusco en el que la ciudad queda desierta. Desorientados, acceden a la primera de las pruebas, donde comienzan a conocer el mecanismo de la nueva realidad que viven. Una gymkana cuyo objetivo es la supervivencia con reglas que varían en cada nivel, y con instrucciones recibidas a través de un teléfono móvil.

Un juego macabro

Aunque la historia de Alice in borderland está basada en el manga, no sigue las pruebas tal cual, de hecho, esta primera temporada se queda en la mitad, alternando y cambiando los personajes para que podamos seguir un orden cronológico desde que Arisu entra en el juego hasta el final de esta temporada. Aunque, por regla general cada personaje está antecedido por su historia antes del juego, encontramos algunos cuya historia dejan para el final, dando mayor dramatismo a los capítulos finales.

Recuerda bastante al sistema de Battle Royale y de Gantz, aunque con algo más de drama y pseudoromance, pero sobre todo con un trasfondo de amistad que da qué pensar sobre las relaciones sociales actuales, recordando un poco a la doble moral que encontramos en la serie brasileña 3%.

Alice in borderland es una serie adictiva, de ocho capítulos de entre 40 y 50 minutos que cuesta pausar para ir a hacer otras cosas, como dormir.

Si después de ver la serie te quedas con ganas de más, te recomiendo el manga, porque además, tendrás el plus de comprender cosas que no llegan a aparecer en la serie y que le dan más coherencia a los personajes y a las tramas, explicándolas con más claridad.

Puedes encontrar otras reseñas mías en la sección Periodística de mi blog.

Etiquetas: